
La depresión es uno de los males endémicos y más comunes de nuestra sociedad. Se puede describir como: «sentirse triste, melancólico, infeliz, abatido o derrumbado».
No debemos convertirlo en tabú y es necesario hablar de la depresión con claridad. Buscar ayuda para aprender a gestionarla y reducir el impacto que puede tener en tu vida. Para ello Iria es una especialista para la depresión, y sus sesiones de psicología te pueden ayudar en este proceso.
El cuadro de síntomas depresivos puede ser muy variable de una persona a otra. Los más comunes:
- Síntomas anímicos: la tristeza es la queja principal en la mayoría de pacientes que acuden a consulta. A veces, el estado de ánimo predominante es la irritabilidad o incluso el no «llegar a sentir nada» en casos más graves. Es importante también, la reducción de emociones positivas y la incapacidad para disfrutar de tareas o actividades que antes nos hacían felices.
- Síntomas motivacionales: la apatía y la falta de motivación son síntomas que conectan con pensamientos de desesperanza, falta de control y pérdida de sentido a lo que uno realiza. Tareas básicas como asearse, vestirse, decidir la ropa, comer… resultan casi imposible llevarlas a cabo.
- Síntomas cognitivos: el rendimiento cognitivo se puede ver afectado en personas que sufren un cuadro depresivo. La atención, memoria, capacidad de razonamiento, toma de decisiones, flexibilidad cognitiva, control inhibitorio … pueden verse comprometidos por estado anímico bajo. El pensamiento rumiativo también es una característica asociada a la depresión. El contenido de las cogniciones de una persona deprimida es importante en la evaluación de la sintomatología y su posterior tratamiento psicoterapéutico.
- Síntomas físicos: uno de los síntomas físicos que más afecta al paciente con un cuadro depresivo es la alteración del sueño. Normalmente, se trata de insomnio (dificultad para quedarse dormido, despertares nocturnos o despertar precoz) y en un menor porcentaje de hipersomnia. Otros síntomas físicos son la fatiga, pérdida de apetito, disminución de la actividad y deseo sexual, también pueden aparecer molestias corporales.
- Síntomas interpersonales: es un alto porcentaje de pacientes deprimidos sufre deterioro en las relaciones sociales y de pareja. La red de apoyo social es un factor de protección ante la sintomatología depresiva.